viernes, 6 de septiembre de 2013

Frases de Gabriel García Márquez (info)

Gabriel García Márquez

Gabriel José de la Concordia García Márquez, mejor conocido como Gabriel García Márquez (Speaker Icon.svg escuchar) (Aracataca, Colombia, 6 de marzo de 1927)[1] , es un escritor, novelista, cuentista, guionista y periodista colombiano. En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura (ver: Premios, reconocimientos y homenajes).
Es conocido familiarmente y por sus amigos como Gabito (hipocorístico guajiro para Gabriel), o por su apócope Gabo desde que Eduardo Zalamea Borda subdirector del diario El Espectador, comenzara a llamarle así.[3]
Gabriel García Márquez está relacionado de manera inherente con el realismo mágico y su obra más conocida, la novela Cien años de soledad, es considerada una de las más representativas de este género literario e incluso se considera que por su éxito es que tal término se aplica a la literatura desde los años setenta.[4] [5] En 2007, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española lanzaron una edición popular conmemorativa de esta novela, por considerarla parte de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos.[6]
Gabriel García Márquez es famoso tanto por su genio como escritor así como por su postura política.[7] Su amistad con el líder cubano Fidel Castro ha causado mucha controversia en el mundo literario y político.[8] (ver: Amistad con Fidel Castro).

fuente  http://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garc%c3%ada_M%c3%a1rquez
**********************************************************************************

Así es -suspiró el coronel-. La vida es la cosa mejor que se ha inventado

Hay que ser infiel, pero nunca desleal.

El amor se hace más grande y noble en la calamidad.

El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.

No tenemos otro mundo al que podernos mudar

El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno.

No llores porque ya se terminó... sonríe, porque sucedió.

La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada.

La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.







 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario